Mira el recorrido completo.
Un anuncio sin consultas, consultas que no se convierten en visitas y visitas sin ofertas señalan momentos distintos del proceso. Revisarlos por separado ayuda a plantear preguntas más útiles.
Precio y competencia.
Contrasta la vivienda con opciones que un comprador podría elegir hoy. Evita comparar solo por superficie: estado, ascensor, altura y ubicación también cuentan.
Presentación e información.
Comprueba que las fotografías sean claras, que la distribución se entienda y que los datos del anuncio sean correctos. Una descripción precisa ayuda al comprador a decidir si la vivienda encaja.
Atención y seguimiento.
Revisa cómo se responden las consultas, qué disponibilidad hay para visitar y qué información se recoge después. Las objeciones repetidas pueden orientar los ajustes.
Una segunda mirada.
Podemos revisar contigo la estrategia actual. Si tienes un encargo firmado, estudia su duración y condiciones antes de asumir compromisos con otra agencia.